domingo, 5 de febrero de 2012

Groucho Marx: arrogancia al servicio de la comedia

Bigote y cejas de pega, gafas, un puro y kilómetros de clase. Estas fueron las señas de identidad de uno de los máximos exponentes de la comedia. Julius Henry Marx pasó a la historia protagonizando desternillantes filmes junto con sus hermanos Chico y Harpo: "los hermanos Marx". Su talento interpretativo ha dejado algunas de las escenas más famosas y graciosas del séptimo arte:

Escena del enano

Escena del camarote

Una vez optaron por separarse y tomar cada uno su propio camino, Groucho empezó a trabajar en TV. Presentó un concurso televisivo ("Apueste su vida") gracias al cual saltó a la fama, ya que poca gente lo conocía por su carrera en el cine.


Así fue poco a poco forjando su leyenda, levantando un mito. Su ocurrencia, su arrogancia, pero sobre todo su desorbitado humor lo elevaron a lo más alto. No obstante el tiempo no pasó en balde para él, y poco a poco se fue consumiendo. El paso de los años iba haciéndose cada vez más evidente, pero su clase permanecía intacta. Así quedó reflejado en el año 1973, cuando Marx dejó en evidencia a un jovencísimo Bill Cosby.


Poco le quedaba al bueno de Julius para abandonarnos a causa de una neumonía. No obstante aún le quedaron fuerzas para recibir un merecidísimo Óscar honorífico por su carrera en el cine de la mano de otro adalid del humor, Jack Lemmon.

Groucho ha dejado a sus espaldas películas, programas, y escenas para el recuerdo, pero también gran número de frases.





Una huella imborrable la de Julius Henry Marx. Desde "Gente con mucha clase" le mandamos un saludo y un agradecimiento allá donde quiera que esté. Descansa en paz Groucho.





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